Amalgama, la solución odontología holística

La amalgama es un material de restauración utilizado por los dentistas, con frecuencia se utiliza para restaurar dientes con caries. Están compuestas de una aleación de mercurio con otros metales, como cobre,zinc, plata,estaño, oro y otros metales.

En odontología, se habla más concretamente de “amalgama de plata“, para referirse a la composición utilizada para obturar las cavidades que aparecen como consecuencia de las caries. Así se restablece la función de masticación y devolver estabilidad mediante la reposición con este material de los tejidos perdidos. El implante se coloca en  las cavidades realizadas tras la eliminación de caries y según el tipo de lesión que haya que obturar. Estas son siempre retentivas ya que la amalgama no se adhiere al tejido dentario.

Las principales ventajas de la amalgama dental respecto a las obturaciones de composite (empastes blancos) son su larga durabilidad y su bajo coste. Sus desventajas son el color plateado, poco estético para los pacientes y la cantidad de tejido dentario que hay que extraer para ponerlo. También producen un aumento en la exposición a mercurio tanto en quienes las portan como en los odontólogos y sus asistentes.

Como consecuencia de la cremación de cadáveres, las amalgamas dentales son causa de una parte importante de las emisiones de mercurio a la atmósfera, y producen residuos contaminantes en el aire, la basura y los desagües de las consultas de odontología. Los residuos inducen envenenamiento por mercurio debido a su bioacumulación.

Su uso está prohibido desde el año 2008 en Suecia, Noruega y Dinamarca y está restringido en otros países para algunos grupos de población. Se estudia su prohibición en toda la Unión Europea debido al impacto que tienen sobre el medio ambiente.

Aumento en la exposición al mercurio de la amalgama

En 1991 la Organización Mundial de la Salud determinó que las amalgamas dentales son la principal fuente de exposición a mercurio para la población general. Una amalgama dental suele contener entre 120 y 570 mg de este elemento.

Este mercurio se libera muy lentamente en la cavidad oral en forma de vapores de mercurio y de iones en la saliva. Las medidas intraorales muestran que en circunstancias normales una persona con amalgamas dentales se expone a través de ellas a una dosis de entre 2.4 y 17 µg/día.1 El mercurio en la orina muestra dosis similares, de entre 4 y 20 µg/día. Sin embargo, se han registrado casos en los que la dosis procedente de amalgamas era de 100 µg/día.

Durante su puesta y extracción se producen las dosis más elevadas, por lo que para estas operaciones se ha propuesto el uso de un suministro de aire limpio por vía nasal, dique de goma y succionador de aire para evitar la exposición del paciente, así como máscaras con filtro de mercurio para el odontólogo y su asistente. Algunas personas con síntomas variados y de tipo mental en mayor medida atribuibles a

un envenenamiento por mercurio experimentan mejoría tras las extracción de sus empastes de amalgama.

Aspectos toxicológicos

Los vapores de mercurio son absorbidos en los pulmones en un 80%, desde donde el mercurio elemental se incorpora a la circulación sanguínea. El mercurio en forma elemental Hg0 atraviesa la barrera hematoencefalica sin embargo una vez es oxidado a su forma divalente Hg2+ ya no puede hacerlo. La semivida de eliminacion del mercurio en la sangre suele ser de menos de 90 días, aunque en algunos casos es mayor. La enzima catalasa oxida rápidamente el Hg0 a su forma divalente Hg2+. Parte del Hg0absorbido en los pulmones es oxidado en el interior del cerebro, quedando retenido en él. El tiempo de vida del Hg2+ en el cerebro es de varios años. El mercurio causa neurodegeneración. El Hg0 también cruza la barrera placentaria por lo que accede al sistema nervioso central del feto durante su desarrollo y se incorpora a la leche materna. Una parte del mercurio inhalado es exhalado y otra parte se excreta en la orina y en las heces.

Los iones de mercurio que se incorporan en la saliva son absorbidos en el intestino en un 10%.Algunas bacterias presentes en la flora intestinal y en la saliva pueden metilar el mercurio inorgánico. El metilmercurio se absorbe en el intestino en un 90%, cruza la barrera hematoencefálica y es demetilado lentamente en el cuerpo a la forma inorgánica Hg2+.

El mercurio inorgánico Hg2+ tiene una gran afinidad química por los grupos tiol, presentes en algunos aminoacisdos azufrados, como la cisteína. La cisteina es una parte estructural de distintas proteinas de membrana, enzimas y de tejidos en los que se acumula el mercurio. La unión del mercurio a estos grupos altera el funcionamiento de muchos procesos normales del cuerpo humano.

Se ha verificado mediante autopsias humanas la existencia de una correlacion positiva entre el número de superficies de amalgama en la boca de una persona y la concentración de mercurio inorgánico en distintos tejidos de su cuerpo, especialmente en laglandula ptuitaria, la glandula tiroides y la corteza occipital del cerebro. La concentración de mercurio inorgánico en estos tejidos no se correlaciona con la concentración en sangre, orina, cabello o uñas. Las personas portadoras del alelo e4 de la apolipoproteina E tienen una vulnerabilidad mayor a los efectos neurotoxicos del mercurio. En ausencia de tratamiento, la vida media del mercurio en el cerebro humano se aproxima a los 27,4 años.

Opinión de las autoridades sanitarias

En el año 2008, tras el informe de Maths Berlin al gobierno Sueco y la prohibición de los empastes de amalgama en los países escandinavos, el informe del comité SCENIHR de la Comisión Europea ratificó que las amalgamas son un material seguro para la restauración dental. Dicho informe ha recibido duras críticas por parte de toxicólogos. En 2009, pese a tener informes contrarios la FDA también ratificó que la amalgama dental es un material seguro, clasificándola como dispositivo médico clase II. Esta decisión también ha recibido críticas entre toxicólogos.

El Consejo de la Unión Europea ha acordado prohibir, a partir de julio de 2018, el uso de empastes de mercurio en los tratamientos de dientes de leche, menores de

15 años y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia. El objetivo es eliminar de forma progresiva la amalgama de mercurio dental en el año 2030.

En este sentido, el presidente del Consejo General de Dentistas de España, ha explicado a El Mundo que en España el uso de empastes de mercurio es “casi anecdótico”, ya que, por motivos estéticos y otras cuestiones, se han visto desplazados por los composites.

En cuanto a los riesgos para la salud que pudiera conllevar este material, el presidente de consejo general de dentistas. ha reseñado que la Organización Mundial de la Salud ya aseguró que eran seguros y efectivos, por lo que una persona que ya tenga empastes de mercurio no debería preocuparse.

Se impedirá su uso en los tratamientos de dientes de leche, menores de 15 años y mujeres embarazadas o en periodo de lactancia.

Normativa Europea

El Consejo de la Unión Europea ha aprobado una serie de nuevas medidas para limitar la contaminación por mercurio, y así elevar el nivel de protección frente a una sustancia tóxica que constituye un riesgo global serio para la salud humana y el medio ambiente.

La nueva normativa introduce una mayor claridad jurídica y transparencia para regular las emisiones antropogénicas y la liberación de mercurio y sus componentes en el aire, agua y las medidas para que los Estados miembro y la Unión aprueben y ratifiquen la Convención Minamata para reducir la contaminación por mercurio a nivel internacional.

Noticia relacionada con la normativa europea:

http://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/2017/04/26/5900cd7822601d01438b4627.html

SOLUCIÓN

La Clínica Dental Pons Soria utilizamos la odontología holística para solucionar este tipo de empastes. Haciendo el mejor diagnóstico y retirada del material. Reconstruyendo y mejorando tu bienestar.

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